Informe sobre cielo rasos desmontables

Fuente: Clarín

El uso de cielo rasos desmontables, un recurso propio de la construcción en seco, ofrece una gran variedad de opciones y ventajas para ahorrar tiempo y dinero. Por ejemplo, algunos no necesitan mantenimiento ni pintura, porque se fabrican en varios colores. Aunque en nuestro país su uso parece limitado a locales públicos, también se puede pensar en utilizarlos al construir una vivienda.
El clásico de este rubro es la placa de yeso. Las ventajas que ofrace son básicamente su liviandad y practicidad. Este cielo raso desmontable tiene un proceso fácil y rápido de montaje, lo cual permite también que se puedan quitar placas y volver a colocarlas para realizar cualquier trabajo de reparación.
Cuando la obra requiere una gran aislación térmica y acústica, lo más indicado es elegir la fibra de vidrio, ideal para teatros, cines, estudios de radio, salas de ensayo y salones de usos múltiples en hoteles, oficinas o establecimientos educativos.
Otros puntos a favor de éste material son su facilidad de armado y su incombustibilidad, es decir, su resistencia al fuego, que lo hace apto para espacios con gran acceso de público.
LOS MAS NOVEDOSOS
Con características técnicas similares -como la aislación termoacústica y la incombustibilidad-, el cielo raso de PVC está recomendado para exteriores, ya que su resistencia a los facores climáticos supera a sus propiedades estéticas. Es el más indicado para colocar en aleros, espacios semicubiertos como galerías o recovas y estaciones de servicio.
En tanto, los cielo rasos de aluminio ofrecen varias ventajas con respecto al resto. No tienen estática, con lo cual no se adhiere suciedad a su superficie: esta cualidad los hace absolutamente higiénicos, ideales para establecimientos sanitarios, laboratorios y otros destinos que requieran de una atmósfera limpia.
Estos paneles también son impermeables y resistentes a la luz del sol y a la lluvia, siempre que estén pintados con pintura de tipo epoxídica, y no envejecen ni se amarillean como el PVC.
Como contrapartida, el aluminio no garantiza un fácil desmontaje y accesibilidad. En caso de tener que hacer una reparación, se deben romper algunos paneles, aunque luego se los puede reemplazar.
Por último, las membranas tensadas, concebidas originariamente para la arquitectura efímera, son como lonas o toldos que se tensan y se adecúan perfectamente a la función de cielo raso, aunque el dedo se hunda al tocarlas. Están compuestas de un tejido central de fibra de vidrio con dos capas de cobertura de teflón.
Son recuperables ya que se pueden armar y desarmar en cualquier ambiente sin pérdida de material. Su precio va desde los 100 pesos (más IVA) el metro cuadrado en adelante.
Hay que aclarar que ninguno de éstos materiales está preparado para hacer frente al problema de las filtraciones. El cielo raso de placa de yeso se mancha, el de fibra de vidrio se curva hacia abajo, y los otros gotean por donde el agua encuentra un hueco que le permite filtrarse.

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